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histonotas: LA PAPISA JUANA - UN PAPA EMBARAZADO

jueves, 15 de octubre de 2009

LA PAPISA JUANA - UN PAPA EMBARAZADO


Si alguno de ustedes pregunta a un sacerdote o religioso acerca de los hechos que voy a relatar, observará con sorpresa cómo el interlocutor adquiere un curioso tono rojizo y pregunta indignado quién les contó esa vergonzosa mentira anticatólica; seguramente algún ateo, judío, masón o enemigo de la Iglesia. El hecho es que la primera versión surgió de los escritos de un monje dominico, Jean de Mailly, Chronica Universalis Mettensis (1254) seguido de otro dominico, Martín de Opava,. fallecido en 1278 (Chronicon pontificum et imperatorum). Ya en esa época se daba por cierta, y siguió creyéndosela nada menos que hasta el siglo XVI. Casi cuatro siglos. Hasta historiadores católicos, como Platina, la admitieron, aunque con reservas, en la Historia de los Papas. (ver nota al pie) Luego fue cayendo en el descrédito y hoy nos hemos perdido una sabrosa anécdota escandalosa llena de color.
Con tantos años de vida la historia registró algunas variantes, pero en líneas generales, basándonos en los dos venerables monjes citados, dice así:

Nació Juana cerca de Maguncia, hoy ciudad de Alemania, en el año 822. Se dijo después que era hija de Gerberto, un monje predicador inglés, lo que en esa época no escandalizaba a nadie. Ahora tampoco, según van las cosas.

Entre tantas prédicas, y con el ejemplo del papá, la nena le tomó gusto a la ciencia, pero ¡ay!, en el siglo IX las mujeres no debían estudiar; era algo contra la naturaleza y la voluntad de Dios, así que Juanita se tuvo que vestir de hombre e ingresar a los monasterios para poder estudiar. Ejemplar. Pero (cuándo no) hay otra versión. Se dice que Juana, en su temprana adolescencia, se escapó con un joven monje y, para seguirlo, tuvo que disfrazarse de hombre y, de monasterio en monasterio, libro va, libro viene, se fue haciendo toda una intelectual.

Su amante la abandonó, pero ya le había picado el bichito del estudio y, con el nombre de Johannes Anglicus (Juan el inglés) la dama recorrió las principales universidades de Europa, visitó a la emperatriz Teodora en Constantinopla, estudió en Atenas, volvió a Alemania y se trasladó a la corte de Carlos el Calvo, rey de los Francos. Finalmente, a los 26 años se estableció en Roma como docente. Una carrera meteórica y una trotamundos insaciable.

Siempre vestida de hombre (un pecado horrible en esos tiempos) continuó mejorando su curriculum frecuentando a influyentes obispos y cardenales de la Curia. Parece que manejó bien las relaciones públicas porque consiguió ser presentada al papa León IV y enseguida se convirtió en su secretaria para los asuntos internacionales. En el 855 murió el papa y Juana, con 33 años, fue elegida como Benedicto III o Juan VIII (no hay coincidencia sobre esto entre los relatores).

Dos años gobernó Juana a la Iglesia, con general aceptación. Lamentablemente, también se dedicó a otras actividades no tan religiosas. Hay discrepancias acerca de quién fue el copartícipe, pero lo cierto es que, disimulado entre las opulentas vestiduras pontificales, algo iba creciendo en el interior de Juana. Con tanta sabiduría, nuestra papisa no supo calcular el tiempo de gestación, y el momento del parto la sorprendió en medio de una solemne procesión desde la basílica de San Pedro a San Juan de Letrán, en una calleja estrecha entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente. Si a ella la sorprendió podemos imaginarnos la estupefacción del público al ver al recién nacido en brazos del papa (nunca tan apropiado el título de papa).

Y ahí vuelven a dividirse las versiones. Hay quien dice que Juana falleció de parto, pero la versión más difundida es que en el acto fue encadenada por el pie a la cola de un caballo, arrastrada y lapidada por el pueblo durante media legua.

Pero aquí no termina la historia. Según varias fuentes, a partir del año 1000, y durante cinco siglos, se habría practicado una verificación del sexo de cada nuevo elegido al trono pontificio. Esta ceremonia se llevaba a cabo en el palacio de Letrán. Todos los nuevos papas eran invitados a sentarse sobre un trono de pórfido perforado bajo el cual se habría deslizado un diácono encargado de verificar la presencia de los atributos masculinos del candidato. Ante la prueba afirmativa, se pronunciaba la frase: testiculum habet et bene pendebant (“tiene testículos y cuelgan bien”) (con perdón). Este rito habría perdurado hasta la elección de León X, en 1513, La Iglesia niega, hoy día, que esta "verificación” tan poco digna se haya realizado. Sin embargo, numerosos testimonios dan crédito a esta situación.

La papisa llegó a ser un tema tan trascendente para la mentalidad medieval que en los alrededores del siglo XI fue incluida en el diseño del primer naipe que se dibujó en el mundo, el famosísimo Tarot. El naipe Tarot llamado de Marsella, que es el único diseñado auténticamente en el medioevo, incluye entre sus arcanos mayores el N° 2: la Papisa.

Otra costumbre que se mantuvo hasta la actualidad es que ninguna procesión ni recorrido papal transita por la calle profanada.

¿De dónde salió esta historia? Queda abierta la recepción de hipótesis. Personalmente, la atribuyo a la imaginación picaresca de los goliardos, movimiento de clérigos vagabundos y estudiantes pobres que proliferaron en Europa durante la Edad Media. La idea de Benedicto XVI alumbrando una criatura en una calle del Vaticano es tan ridícula que sólo se concibe como burla irreverente, y no como ataque a la Iglesia.
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Nota: Platina; Historia de los Papas (106)
“Papa Juan VIII: Juan, de origen inglés, era nacido en Mentz, y se dice que llegó al Papado por artes diabólicas, ya que, siendo mujer, se disfrazó de hombre y fue con su compañero -un hombre instruido- a Atenas, y realizó tales progresos en sabiduría bajo los doctores que allí había que, al llegar a Roma, encontró pocos que pudieran igualarla, y mucho menos sobrepasarla, incluso en el conocimiento de las Escrituras; por medio de su conocimiento, sus inteligentes lecturas y sus controversias, alcanzó tanto respeto y autoridad que, al acaecer la muerte de León (como dice Martin), de común acuerdo fue elegida Papa en su reemplazo. Yendo a la iglesia de Letrán, entre el Coliseo (llamado así por el Coloso de Nerón) y San Clemente, los dolores del parto la asaltaron, y murió en el lugar, tras haber permanecido dos años, un mes y cuatro días en el Pontificado, y fue enterrada allí sin pompa. Esta historia es conocida vulgarmente, aunque ha sido contada por autores inciertos y oscuros; por lo tanto, la he referido al desnudo y brevemente, para no parecer obstinado y pertinaz al admitir lo que generalmente se cuenta; prefiero equivocarme con el resto del mundo; aunque la verdad es que, lo que he contado, no puede considerarse enteramente increíble."
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¿Existió o no existió? Hasta al 31 de octubre.

11 comentarios:

la curiosidad mato mi ignorancia dijo...

Hey! muy buena la información. Ya habia leido un poco sobre esta y mas historias de papas. Caray! ya eh visto todo.

tonancy dijo...

hola a todos!!!

Pues a mi parecer la iglesia a oculatdo muchas cosas,una de tantas el reinado de Juana, para mi fue una mujer que quiso alcanzar su sueño, lo logro ya que son pocas personas que lo logran.

Al igual la iglesia se contradise en muchos aspectos, nos "enseñan a perdonar, humildad, amar, ayudar???????" ayudar para ellos, tengo que aclarar que era una persona catolica, pero soy creyente al ver que es lo que hay en realidad.

Lo que le paso a la papa Juana fue lo mismo que le paso a Jesus, sin tener una justicia justa, conla diferencia que Jesus comprobo que es el hijo de Dios se le recuerda todos lo dias con fe y amor, pero no recuerdo que no se le permitiera a la mujer sobresalir, y como siempre la maldad, siempre esta primero en nosotros. siempre es mas facil culpar y no ver nuestros errores.
solamente que todos tenemos cola que nos pisen.


espero no molestar a nadie con este comentario especialmente a gente que sea catolica.

Jorge dijo...

Tonancy:
Gracias por tu comentario. Muy sincero y valiente. Cualquier católico, si está convencido de sus creencias, puede discrepar con las tuyas, y aún polemizar, pero no debería sentirse molesto porque otros piensen u opinen diferente. De lo contrario, cae en el fanatismo, que es negar la posibilidad de discrepancia.

Aplica tu criterio a todo lo que te dicen (inclusive a la historia de Juana, que puede ser una invención). Es la forma de madurar a través de los aciertos y errores, pero propios, no impuestos.

Un abrazo

eliza dijo...

yo soy catolica sin embargo creo que la historia de juana no debe ser un escandalo para la iglesia puesto que fue una mujer que logro sus propositos y que actuo como un verdadero cristiano. ademas el que este libre de pecado que lanze la primera piedra.

Anónimo dijo...

yp creo que no era justo que las mujeres no pudieran estudiar ademas joana demostro que las mujeres pueden llegar a ser mas listas que los hombres
Sabeis que es lo que falta en esta historia . . .
el padre del hijo que no nacio de joana era el hombre que la cuidaba mientras su hermano juan estudiaba en la escuela catedralicia y que no la avandono se fue de guerra y cuando su hermano murio en esa guerra ella adopto su nombre y ademas ella antes de morir permitio el estudio femenino .
los demas gobernantes no estaban de acuendo porque decian que la inteligenca de la mujer hacia disminuir su fertilidas, que tonteria a que si

Anónimo dijo...

Realmente no se cual era el horror en esa época que las mujeres estudiaran si ya antes hubieron otras que tubieron reputacion de instruidas como santa ursula y santa catalina de alejandría.

DorianaMedrano dijo...

Buenísimo ... le preguntaré a las monjas de mi colegio xD

Jorge dijo...

Mejor, no. Hereje, anatema!

zoraida lopez aviles dijo...

Una muestra mas de como solo por el hecho de ser mujer , se le nego el poder adquirir conocimien to y demostrar que podía hacer las cosas mejor que cualquier hombre , no por ser superior , sino porque tenía talento y eso no lo determinaba su sexo....aun ahora muchas mujeres siguen sufriendo la misjma discriminación

Jorge dijo...

Totalmente de acuerdo, querida Zoraida. Aunque sea una leyenda, la situación que denunciás es condenable.

Ben dijo...

Bueno, no que no? Obvio lo mandaron todo al olvido...